Lara Gago
Lara Gago

Licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid. Socia fundadora de GAIA Abogados

Cómo denunciar a los vecinos ruidosos

La mayor parte de personas que conocemos, incluídos nosotros mismos, tienen vecinos: pared con pared, de arriba, de abajo, o incluso en frente. Y raro es el caso en que en algún momento no nos ha molestado algún ruido que esté haciendo el vecino: gritos, fiesta, obras, animales, música… 

Aunque para nosotros sea lo más molesto del mundo en ese momento, no siempre ese vecino está incumpliendo la ley, por lo que es recomendable saber qué leyes se aplican en cada caso para que, si comprobamos se está vulnerando alguna, podamos actuar para frenar esa incómoda situación y así procurar que no vuelva a pasar. 

Qué dice la normativa respecto a los ruidos en una comunidad

A nivel estatal, en España se aplica la Ley estatal del Ruido 3/2003 de 17 de noviembre, pero las normativas autonómicas y en concretos las ordenanzas locales son las leyes que debemos tener en cuenta.

En Castilla y León por ejemplo se aplica la Ley del Ruido de Castilla y León 5/2009 de 4 de junio, en la que la Disposición Adicional 10ª establece los períodos horarios. Así, el diurno será el comprendido entre las 8:00 y las 22:00 horas, y el horario nocturno cualquier periodo de tiempo comprendido entre las 22:00 y las 8:00 horas.

Sin embargo, si nos vamos a la normativa local, por ejemplo en Valladolid, este aspecto se regula por la Ordenanza sobre ruidos y vibraciones aprobada por el pleno del Ayuntamiento el 7 de mayo de 2013, publicada en el BOP nº 122 de 31 de mayo. En ella se establece que el horario nocturno es a partir de las 23:00 horas, por lo que “amplía” la normativa autonómica.

Teniendo esto en cuenta, la primera conclusión que debemos tener clara es que la normativa a aplicar en cada caso será la de nuestra localidad. Dado que este post lo estamos escribiendo desde Valladolid, esa será la normativa que pondremos como referencia.

Así, en nuestro caso, Valladolid, a la hora de medir los decibelios y del límite máximo de los mismos, la ordenanza nos remite al Anexo 1 de la Ley autonómica. Se puede ver aquí.

En rasgos generales, el límite diurno de decibelios suele establecerse en los 35-40 (lo correspondiente a una simple conversación) y el nocturno en los 25-30. 

Cómo podemos medir el ruido de los vecinos

Dado que hoy día raro es el caso en el que un hogar alguien no tiene un SmartPhone, os ponemos dos enlaces a dos aplicaciones de dos apps para medir los decibelios en móviles Android:

Para Apple, las mejores aplicaciones son “iAnalizer” y “Decibel 10th” descargables entrando en la AppStore.

Esto simplemente nos ayudará a hacernos una idea de los decibelios aproximados y de si la situación merece mayor preocupación o, de lo contrario, es un ruido molesto pero dentro de los niveles normales.

Si consideramos tras esta primera medición que el nivel de ruido es anormal  y sobrepasa los límites legales, deberemos tomar las medidas que indicaremos a continuación. 

Qué se debe hacer si algún vecino hace ruido

Si un vecino está realizando ruidos que interrumpen o afectan a nuestra vida normal de un modo moderado-alto, lo primero que se aconseja es intentar solucionarlo o aceptarlo. Por ejemplo, si está realizando unas obras al lado de nuestra vivienda en horario normal, sabemos que es algo inevitable, que podremos causar nosotros en un futuro, y que no podemos hacer nada por evitarlo. O si por ejemplo los vecinos acaban de tener un bebé, es una situación totalmente entendible el que el bebé llore a todas horas. La vida en comunidad supone este tipo de inconvenientes y es recomendable entenderlo. 

Dialogar con el vecino

Si la situación sobrepasa los límites de lo entendible, o es excesivamente duradera en el tiempo, o molesta, o nos afecta demasiado a nuestras costumbres u horarios habituales, lo primer que debemos hacer es hablar con el vecino que esté generando dichos ruidos.

Ello no con intención de increparle o exigirle nada, sino simplemente preguntar por el origen de los ruidos, saber si es una situación evitable o no, y comentarle cómo nos están afectando. 

De igual modo, podemos enviarle mediante burofax o carta certificada un requerimiento para que cese en esa actividad molesta, de ese modo quedará constancia de nuestro intento conciliador. Descargar ejemplo de requerimiento.

Quizás ese vecino nos entienda y cese en la actividad (si puede). Si no puede o no quiere, deberemos ir al siguiente paso. 

Hablar con la comunidad

Si vivimos en una comunidad de vecinos, y el hablar con el vecino problemático no ha sido del todo fructífero, deberemos hablar con el presidente de la comunidad de vecinos para indicarle la molestia que nos están produciendo esos ruidos, gritos, esa fiesta, la música alta, etc. Primeramente porque quizás no seas el único vecino al que le molesta, y en segundo lugar, porque la comunidad también puede emprender acciones contra dicho vecino ruidoso.

Proceder a denunciar o demandar

Si tras todo ello no hemos podido solucionar el problema y el vecino problemático sigue con su fiesta, o sigue gritando a todas horas, o sigue poniendo la música hasta altas horas de la noche, o tiene el volúmen de la televisión siempre a tope, deberemos llamar a la policía municipal.

Ellos se personarán en nuestro domicilio con un medidor y verificarán si el ruido sobrepasa los decibelios permitidos del anexo que hemos mencionado. En ocasiones los agentes no realizarán la medición y nos instarán a interponer la correspondiente denuncia si entendemos que la situación se ha prorrogado en el tiempo y nos ha afectado de forma notable.

De igual modo, si los agentes considerasen que se ha incumplido la ordenanza municipal en cuestión, emitirán la correspondiente sanción (multa) al vecino ruidoso. 

Dónde se denuncia a un vecino ruidoso

Si tras la personación de la policía decidimos iniciar acciones judiciales, tenemos dos opciones:

  • La vía penal: interponerla en ese mismo momento con la policía o interponer una denuncia en los Juzgados. Lo más recomendable o al menos lo que recomendamos desde el despacho es la segunda opción, ya que las posibilidades de éxito son mayores, se redacta de manera más detallada y podemos aportar la prueba que creamos necesaria. En todo caso, recomendamos contar siempre con la ayuda de un abogado para asegurarnos el éxito de la denuncia. Esta vía solamente es recomendable para casos serios, en los que nuestra salud se haya visto claramente afectada.
  • La vía civil: esta vía solamente se puede interponer a través del Juzgado, e igualmente es recomendable hacerlo con un abogado, y en ocasiones llega a ser obligatorio (dependiendo de la cuantía del procedimiento, de la cantidad que pidamos a la parte contraria). Estos casos se basan en indemnizaciones por los daños y perjuicios sufridos por esta persona ruidosa. Por ejemplo, si trabajamos desde casa y este vecino nos impide poder hacerlo, si demostramos tales extremos, podremos pedirle una indemnización de, por ejemplo, nuestra salario diario por los días de ruido.
  • La vía administrativa: de igual modo, como ya hemos dicho, la policía podrá iniciar el procedimiento sancionador correspondiente ante el vecino problemático, pero nosotros no seremos parte en este procedimiento y no sabremos qué habrá pasado. También podremos iniciarlo nosotros a través de un escrito al Ayuntamiento de la localidad.

Modelo de denuncia a vecino por ruidos

A continuación aportamos un modelo de querella para interponer la denuncia contra el vecino problemático. Eso sí, recomendamos siempre contar aunque solamente sea con el asesoramiento de un abogado para redactarla, ya que las probabilidades de éxito de la misma serán mucho mayores. 

Sanciones a vecinos ruidosos

Las sanciones dependerán del tipo de procedimiento iniciado:

  • Proceso civil: las sanciones dinerarios dependerán de los daños y perjuicios causados, pudiendo ir desde los 100€ hasta los 100.000€ si nuestras circunstancias personales, laborales o económicas así lo justifican.
  • Proceso penal: las sanciones serán de multa para el vecino ruidoso en la mayor parte de las ocasiones. Este tipo de delitos no suelen conllevar pena de prisión a no ser que el vecino sea reincidente y tenga antecedentes penales por hechos similares.
  • Proceso administrativo: la sanción será una multa cuyo importe dependerá del ruido causado: en Castilla y León el importe oscila desde los 600€ para las infracciones más leves, hasta los 300.000 en las infracciones muy graves.

Si tienes alguna duda, déjanos tus datos y te contactaremos

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